Wednesday 22 November 2017
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Movilidad de la bacteria Bradyrhizobium japonicum en medios porosos

Las bacterias pueden moverse de muchas formas diferentes, utilizando para ello aparatos de lo más diversos. Sólo dos tipos de movimiento, conocidos como natación (swimming) y verbenear (swarming) son impulsados por los flagelos. Los flagelos bacterianos son estructuras muy complejas, que requieren más de 60 genes para su biosíntesis y funcionamiento. En general, los flagelos constan de tres componentes estructurales principales: el cuerpo basal, el gancho o conector y el filamento, siendo los dos últimos grandes estructuras extracelulares. La biosíntesis del flagelo está regulada de manera muy estricta, mediante controles escalonados en varias etapas, cada una limitada por un punto de control, y además por un procesamiento de señales metabólicas. Cada flagelo posee su propio motor, impulsado en general por la fuerza protón-motriz que se genera durante la respiración celular. Bradyrhizobium japonicum es una bacteria del suelo, que se caracteriza por realizar una simbiosis fijadora de N2 con plantas de soja. Para que esta simbiosis tenga lugar, B. japonicum debe moverse en el suelo para alcanzar los puntos de infección en las raíces de las plantas. La movilidad de las bacterias ha sido ampliamente estudiada en medios líquidos o en agar semisólido. A diferencia de estos medios, el suelo es una matriz particulada, donde existen poros de distintos tamaños formando canales tortuosos, que según el estado hídrico del suelo tienen diferentes contenidos de agua yaire. La capacidad de las bacterias para moverse libremente en medios líquidos homogéneos o dentro de canales tortuosos puede requerir diferentes aptitudes. En particular, la capacidad de cambiar de dirección y de mover el flagelo en medios viscosos pueden ser más importantes que la quimiotaxis para el movimiento en el suelo.

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